7 experiencias de intervención de un Trabajador Social en procesos de construcción de paz con juventudes

Quiero por medio del presente artículo compartirles parte de mi experiencia como Trabajador Social en procesos de construcción de paz con juventudes, las cuales son: Fundación Centro de Desarrollo Comunitario Seamos Nuestra Tierra, Voluntariado de Paz en la Zona Veredal Transitoria de Normalización (ZVTN) para las Farc en Llano Grande, Servicio Social para la Paz, Carnaval por la Vida y la Paz, Primer Encuentro de Narrativas Juveniles en Resistencia, Taller de Prevención de Violencias de Género en Jóvenes y el Colectivo ComunArte.

Me motive a escribir este articulo movilizado por la constante necesidad personal de conocer experiencias de colegas Trabajadores y Trabajadoras Sociales, ya que me encanta leer y escuchar los retos y saberes que pueden surgir en la práctica profesional, y en esta medida, fui consciente que yo también he vivido momentos significativos como profesional que pueden aportar a otras y otros colegas de Trabajo Social.

Espero que estas experiencias que he vivido con pasión y amor puedan contribuir a sus prácticas y reflexiones.

Las 7 experiencias

#1 Fundación Centro de Desarrollo Comunitario Seamos Nuestra Tierra

Seamos Nuestra Tierra nace en el barrio El Porvenir del municipio de Manizales en el año 2015. Y surge como una apuesta colectiva por parte de dos niñas de 9 años, mi madre y yo, que para entonces me encontraba cursando el tercer semestre de la carrera de Trabajo Social en la Universidad de Caldas. La Fundación funcionó desde el año 2015 al 2019 como una organización no formal; es decir, que no estuvo legalmente constituida, pero durante estos años sí contó con un plan de acción, proyectos en ejecución, un grupo de trabajo y una identidad. Fue hasta el año 2020, que se realizaron los tramites y pagos necesarios para su constitución legal.

La Fundación la entendemos como:

(…) una organización sin ánimo de lucro que trabaja en pro de potenciar el desarrollo comunitario,
la construcción de paz, la defensa de los derechos humanos y la conciencia ambiental en Colombia,
por medio del trabajo colectivo con comunidades que históricamente han vivido inequidades e
injusticias sociales, priorizando la participación activa de niñas, niños y jóvenes.

Fundación Centro de Desarrollo Comunitario Seamos Nuestra Tierra, 2020.
Encuentro: Biblioparque en alianza con la Biblioteca del Banco de la Republica. Lugar: barrio El Porvenir, Manizales, Caldas. Año: 2018.

En la Fundación tenemos 4 líneas grandes de trabajo, las cuales son: Desarrollo comunitario, Derechos Humanos, Construcción de paz y Consciencia ambiental. Estas grandes líneas las abordamos desde un modelo de intervención socio-educativo que tiene como centro de la intervención la potenciación de los proyectos de vida desde un enfoque de liderazgo social. Trabajamos todo esto desde la educación popular donde prima un aprendizaje que convoque a la acción territorial resaltando un proceder desde la colectividad, la reflexión crítica, la creación de alternativas y la circulación de lo aprendido.

Nota: para conocer más sobre nuestra historia, estructura estratégica y apuesta socio-educativa, visitar el siguiente enlace: Informe de Gestión 2016-2019.

Encuentro: Taller de Teatro. Lugar: barrio El Porvenir, Manizales, Caldas. Año: 2017.

Desde el año 2016 al 2019 se llevó a cabo en el barrio El Porvenir un semillero de liderazgo con niñas y niños llamado Amig@s Verdes y Azul, que posibilitó fortalecer las 4 líneas de trabajó que se mencionaron anteriormente, y además, formar lideres y lideresas que al día de hoy hacen parte del equipo de trabajo de la Fundación, ya no como niñas y niños sino como jóvenes, encarando roles lideres pedagógicos y lideresas pedagógicas.

En la Fundación llamamos lideres pedagógicos y lideresas pedagógicas a quienes lideran los procesos educativos, lo cual implica asumir la responsabilidad de estudiar, planear, educar, reflexionar y proponer estrategias de aprendizaje que aporten al desarrollo de las 4 líneas de acción de la Fundación.

Video: Presentación de Seamos Nuestra Tierra. Lugar: barrio El Porvenir, Manizales, Caldas. Año: 2018.

Es importante resaltar, que en el trabajo que hemos desarrollado en la Fundación priorizamos el pensamiento crítico, ya que buscamos que las personas que hagan parte de los procesos que lideramos se permitan cuestionar su realidad para transformarla, por ello somos conscientes que es necesario asumir posturas donde cuestionar la normalidad sea parte de la tarea, y en este sentido, entendemos que los procesos de transformación deben estar acompañados de propuestas que inviten al ejercicio de una práctica donde el cuidado de sí y de los otros sea prioridad, por eso, sumado al pensamiento crítico, motivamos a un pensamiento propositivo desde el cuidado mutuo y el respeto de toda expresión de vida.

En Seamos Nuestra Tierra el trabajo siempre ha sido colectivo, consideramos que la Fundación es una apuesta de caminos compartidos, porque se ha convertido en una oportunidad de crear y proponer acciones que aporten a una mejor convivencia social desde el respeto de la diversidad de expresiones. En la construcción de la Fundación han hecho parte niñas, niños, jóvenes, docentes de instituciones educativas, docentes de universidades, jóvenes que participan de otras apuestas organizativas, lideres comunitarios y estudiantes universitarios.

Video: participación proyecto Aquelarre. Lugar: Manizales, Caldas. Año: 2020.

A la fecha, Seamos Nuestra Tierra ha sido mi gran escuela de Trabajo Social, pues me ha permitido mantener en una constante reflexión sobre mi praxis, retándome a ser creativo y propositivo en mi proceder. Mi experiencia, en este proceso colectivo, ha estado transversalizada por constantes tropiezos y sentimientos de frustración de los cuales he aprendido, pues el hecho de encarar la creación de un proceso organizativo que trabaja desde lo socio-educativo, requiere un entrega total que se ve resumida en horarios de trabajo extendidos a la par de responder con otros compromisos como los familiares, laborales y académicos.

Esta experiencia me ha hecho fuerte en la planificación de acciones educativas desde una mirada social, en la formulación y desarrollo de proyectos sociales, en la gerencia social y en el desarrollo de procesos con grupos y comunidades, pero lo que más resalto de lo vivido en Seamos Nuestra Tierra es el haberme dado una razón por la cual creer en el poder de las acciones potencializadoras y transformacionales del Trabajo Social, pues sin el Trabajo Social Seamos Nuestra Tierra no podría ser lo que es hoy y lo que será en el futuro.

Para conocer más de la Fundación pueden seguirla en sus redes sociales:

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#2 Voluntariado de Paz en la Zona Veredal Transitoria de Normalización (ZVTN) para las Farc en Llano Grande

En el año 2016 Colombia vivía un momento importante para la historia del país, pues en ese año se firmarían los acuerdos de paz que se estaban construyendo entre dos de los actores relevantes del conflicto armando, es decir, el Gobierno y las FARC (en ese entonces guerrilla, hoy partido político). En este contexto, gran parte de la sociedad colombiana se movilizó en defensa de los acuerdos de paz principalmente en dos medidas: una desde la difusión de la importancia de estos y, dos desde acciones territoriales que permitieran potenciar los puntos de los acuerdos. Esto porque el 02 de octubre del mismo año se llevaría a cabo un plebiscito en el cual la ciudadanía del país votaría si estaban a favor o no con los acuerdos pactados entre estos dos actores.

Fue en este contexto, donde surge la iniciativa de diversas organizaciones del país de visitar las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), que fueron áreas distribuidas en sectores rurales a lo ancho y largo del país donde se ubicaron temporalmente los integrantes de las FARC mientras se daba el proceso de dejación de armas. Estas visitas se realizaron con la intención de desarrollar jornadas de salud y alfabetización a las personas de las FARC, ya que muchas de ellas no sabían escribir y leer. Además, estos procesos de alfabetización estuvieron también direccionados a generar procesos de interacción social mediada por el arte y la lúdica, con la intención de educar en las dinámicas ciudadanas de los contextos urbanos, ya que muchas de las personas de las FARC nunca había vivido realidades más allá de las experimentadas en la guerrilla que se daban en los campamentos ya fuera en el monte o zonas rurales muy alejadas de las grandes ciudades.

Una de las organizaciones que decidió visitar una ZVTN fue la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la Universidad de Caldas, y la zona a la cual se dirigió fue a la vereda Llano Grande del municipio de Dabeiba que pertenece al departamento de Antioquia. En el equipo de esta organización hicieron parte profesionales en formación de disciplinas de las ciencias sociales, humanas y de la salud, de este equipo hicimos parte 6 trabajadores y Trabajadoras Sociales. Y el objetivo principal fue realizar una gran jornada de alfabetización con las personas de las FARC, donde les enseñaríamos a escribir y a leer, pero también realizaríamos jornadas artísticas y lúdicas. En la ZVTN estuvimos una semana y dedicábamos al trabajo de campo 8 horas diarias.

Foto: Parte del equipo del voluntariado de paz. Lugar: Vereda Llano Grande, Dabeiba, Antioquía. Año: 2016.

En este proceso, los y las profesionales del Trabajo Social nos encargamos de guiar nuestros grupos de alfabetización por medio de técnicas que nos permitieron poner en dialogo la realidad socio-contextual de las personas de las FARC con su necesidad de aprender a leer y a escribir. Una de las técnicas que empleamos se llamó Árbol de Relaciones, que las personas participantes bautizaron como Paz, Tranquilidad, Felicidad y Salud, la técnica consistió en responder con palabras unas preguntas que estaban ubicadas en algunas partes del árbol, y después, con estas palabras que nos compartían les enseñábamos a escribir y leer, por ejemplo, una de las preguntas fue ¿Cuál es la base de su comunidad?, y algunas de las palabras que respondieron fueron: felicidad, amor, salud, vida, agua, prosperidad, ideas, abono, futuro, etc.

Es importante resaltar que si bien nuestra labor principal era con las personas de las FARC, gran parte del equipo del voluntariado nos dedicábamos a conocer las las dinámicas, necesidades y demandas de la comunidad de la vereda Llano Grande en relación al acuerdo de paz, esto para entender mejor el contexto y tratar de que el proceso de alfabetización permitiera responder a esas necesidades y demandas que manifestaba la comunidad donde estaba la zona transitoria de las FARC.

Este proceso, me permitió comprender que la construcción de paz en los territorios afectados por el conflicto armado debe construirse desde las demandas de las personas que habitan allí, reconociendo su construcción cultural e histórica, además, me permitió conocer de cerca parte de la realidad de aquellas personas de las FARC que estaban haciendo parte del proceso de paz, el hablar con ellas y escuchar sus sueños, metas, esperanzas y miedos, me hizo entender que su lucha por un país más junto y equitativo merecía ser escuchada y debatida, pues sus ganas de dejar las armas y de aportar a la construcción de paz debía ser visto como un acto genuino de resolver los conflictos por la vía política y no por las armas. Ellos y ellas nos demostraron que estaban dispuestos y dispuestas a transformar sus vidas, a apostar por un presente diferente. En este proceso, comprendí que el o la profesional en Trabajo Social en Colombia debe permitirse caminar la paz no como parte del discurso coyuntural del acuerdo de paz, sino, como un compromiso político y ético con la vida.

#3 Servicio Social para la Paz del Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud-CINDE-Universidad de Manizales

En el año 2018 hice parte del equipo interdisciplinar de la estrategia educativa denominada Servicio Social para la Paz, que perteneció al programa Niños, Niñas y Jóvenes Constructores de Paz del Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud del Cinde y la Universidad de Manizales. Este proyecto tuvo como objetivo principal:

Potenciar procesos pedagógicos y participativos con jóvenes del servicio social estudiantil obligatorio, para incentivar el fortalecimiento de sus subjetividades políticas desde un enfoque de territorialización de la paz en el municipio de Manizales, Caldas

Gómez-Martínez, 2018, p. 5.

El proyecto como tal estuvo vinculado con 4 instituciones Educativas del municipio de Manizales, y contó con una participación de 69 jóvenes de grados 9°, 10° y 11°, con un total de 104 encuentros presenciales de formación, en temas como: construcción de paz, resolución y transformación de los conflictos, uso y apropiación de los mecanismos de participación, derechos humanos, lectura del contexto nacional y local. Se abordaron estos temas, para después llevarlos a un proceso de multiplicación por medio de micro-proyectos que los y las jóvenes formularon y ejecutaron en sus comunidades, con el objetivo de lograr que los y las jóvenes se apropiaran de las dinámicas y procesos que vivían sus comunidades. En total surgieron 9 proyectos de multiplicación que estuvieron enfocados en trabajar con niñas, niños, jóvenes, cuidado de los animales y comunidad en general.

Antes de continuar, es importante aclarar que el servicio social estudiantil obligatorio, hace parte de la malla curricular de las instituciones educativas del sistema educativo de Colombia, el cual debe ser acatado tanto por instituciones privadas como publicas. Su intención central es hacer que las y los estudiantes vivan una experiencia de servicio a la comunidad antes de terminar sus estudios secundarios, y por tanto se convierte en un requisito para obtener el grado. Sin embargo, en muchas instituciones educativas del país, como por ejemplo algunas de la ciudad de Manizales, este proceso de servicio social no se vive realmente como un servicio a la comunidad que aporte al desarrollo de las mismas o al de las y los jóvenes, sino, como una excusa de hacer de los y las estudiantes trabajadores y trabajadoras de las mismas instituciones u otras entidades de la ciudad, en acciones que no contribuyen en nada al objeto del proceso, unos ejemplos de dichas acciones son las siguientes: labores de archivo, ayudar en la limpieza de las instituciones educativas o entregar volantes de instituciones privadas y publicas.

Fue por lo anterior, que nació el Servicio Social para la Paz con la intención de hacer alianzas con instituciones educativas y hacer que realmente el proceso del servicio social del estudiantado realmente aportará a las vidas de los y las jóvenes, así como también, que las comunidades recibieran apoyo útil de acuerdo a sus contextos inmediatos por parte de las y los estudiantes. Por ello, el proyecto del servicio social para la paz buscó más allá de crear acciones territoriales, se direccionó en desarrollar un proceso que educara a las y los jóvenes en pensamiento crítico que les permitiera ser consientes de las realidades de sus contextos inmediatos tales como: institución educativa, barrio, familia, grupos de amigos o comuna; para que después ellos y ellas crearan los proyectos que mejor podían responder a las necesidades de los contextos.

Todo este proceso fue guiado por una metodología pensada desde la educación popular, de esta manera, los encuentros educativos nunca estuvieron encaminados a ofrecer solo temas y ya, sino, que se orientaron en descifrar los temas de acuerdo a las realidades que vivían los propios jóvenes, por ello el diálogo y la acciones lúdicas nos posibilitaron hacer de los encuentros educativos verdaderos escenarios de co-creación y co-aprendizaje. En estos encuentros educativos se emplearon estrategias como la cartografía social, la cartografía corporal, el juego de roles, las salidas de campo, entre otras.

Encuentro: reconocimiento comunitario y territorial por medio de la cartografía social. Año: 2018.

Como mencioné anteriormente, este proyecto se desarrollo con un equipo interdisciplinar que estuvo conformado por un Psicólogo y por mi, que soy Trabajador Social. El Psicólogo y yo teníamos labores compartidas, como eran por ejemplo orientar los encuentros educativos, ambos preparábamos las planeaciones de estos, pero también, teníamos roles más disciplinares en momentos específicos, por ejemplo cuando se producían enfrentamientos entre los estudiantes el psicólogo se encargaba más de la atención emocional individualizada y yo me encargaba de lo grupal.

Tanto el psicólogo como yo, entendimos que el arte era un mediador importante en los procesos educativos y en los proyectos de las y los jóvenes, así como también, en la resolución de conflictos que se generaban en los mismos estudiantes, fue por ello que el cine, las manualidades, la pintura, la danza y el teatro hicieron parte de nuestras apuestas de formación. Siempre tratamos de hacer que las y los jóvenes vieran en el arte una posibilidad de construir paz.

A modo de anécdota, un día en medio de un encuentro que estaba liderando yo, un joven intentó apuñalar a otros como causa de un conflicto que habían tenido antes de entrar al encuentro, por fortuna el chico no logro apuñalar a su compañero, pero esta acción implicó que actuáramos de inmediato en saber qué había generado esta reacción, y en este proceso, nos dimos cuenta que ambos jóvenes estaban viviendo realidades familiares y personales difíciles, que habían llevado a que una discusión pequeña se volviera un problema más grande, por ello, decidimos realizar un acompañamiento psicosocial con todo el grupo, de manera que permitiera entender mejor el contexto de los dos jóvenes por parte de sus compañeros y compañeras, y que ala vez, ellos entendieran que la violencia no era parte de la solución a sus dificultades familiares y personales, y que este tipos de acciones solo llevaban a incrementar sus problemas. En el marco de este proceso, mi compañero de psicología y mi persona, decidimos realizar una puesta en escena que trató de poner en dialogo esta situación. A continuación les comparto el vídeo de lo que hicimos:

Vídeo: Puesta en escena servicio social para la paz. Año: 2018.

Esta experiencia de trabajar con jóvenes de instituciones educativas me permitió entender que estas instituciones se quedan cortas a la hora de entender las verdaderas necesidades de las juventudes, algunas como la necesidad de expresar sus pasiones, sus talentos y sus emociones, pero también, de conocer sobre aquello que la vida les muestra que deben saber como la sexualidad (en el amplio sentido de la palabra), la resolución de conflictos, el desarrollo de habilidades comunicacionales para la vida en sociedad, entre muchas otras cosas. Al parecer las instituciones educativas se quedaron solo en la tarea de impartir competencias académicas, olvidando la formación de sujetos y sujetas con habilidades sociales y políticas que les permitan ejercer su ciudadanía, es por ello que resalto que a las instituciones educativas les hace falta profesionales de del área social como lo son los y las profesionales del Trabajo Social, porque allí nosotros y nosotras tenemos un campo de acción amplio, no solo con las y los jóvenes o niñas y niños, sino, con sus familias, docentes, personal administrativo y personal operativo.

Considero que las Trabajadoras y los Trabajadores Sociales, tienen un deber con las instituciones educativas en cuanto instituciones que forman seres humanos para afrontar el presente y el futuro, y esta labor está en hacer de la educación una posibilidad más allá de forjar mentes que sean capaces de resolver operaciones matemáticas o de leer y escribir, nuestra responsabilidad está en lograr que niñas, niños y jóvenes se reconozcan y sean reconocidos como sujetos políticos y sujetas políticas y, que por tanto, sean vistos como ciudadanos y ciudadanas que tienen en sus manos las posibilidades de exigir qué quieren aprender aparte de lo que ya les enseñan y sobre todo a actuar en sus contextos inmediatos no como quienes deben ser salvados, sino, como quienes pueden aportar con sus saberes e ideas.

#4 Carnaval por la Vida y por la Paz

El Carnaval por la Vida y por la Paz (Carnaval), fue un proceso de construcción de paz y dignificación de la vida que nació en Manizales como alternativa a la muerte y a la violencia. El Carnaval fue un proceso que trato de hacer de la paz una constante a partir de las realidades pacifistas que demostraban las organizaciones que lo conformaron, esto por medio de expresiones artísticas, tomas culturales, movilizaciones, plantones, encuentros dialógicos y rutas populares. El Carnaval:

Nace en el marco de la coyuntura del proceso de Paz entre la FARC-EP y el Gobierno Colombiano, en el año 2016 después del plebiscito para la paz realizado el 02 de octubre, donde la mayoría de los votos fueron por el NO a la paz, lo que generó que 16 organizaciones sociales e instituciones, que apostaron por el SÍ a la paz en Manizales, en medio de indignaciones y la firme convicción de la necesidad de parar los más de 50 años de conflicto armado en Colombia, decidieran fundar el Carnaval con el objetivo de visitar y apoyar el proceso de “reincorporación” a la vida civil de los hombres, mujeres, jóvenes, niñas y niños de las FARC que se encontraban en territorios estratégicos a nivel nacional denominados Puntos Transitorios de Normalización (PTN), siendo el PTN Silver Vidal Mora ubicado en Caracolí, Chocó, el destino del Carnaval.

Gómez-Martínez, 2019.

Llegué al Carnaval en el año 2018, mi labor en él fue acompañar su proceso de re-activación y de liderar su sistematización de experiencias. El proceso de re-activación consistió en desarrollar un conjunto de acciones que permitieran volver a poner en diálogo la defensa de la paz y de la vida en Manizales. En total se realizaron 9 acciones que posibilitaron reflexionar sobre las injusticias cometidas en la ciudad y en el país, estas acciones tuvieron características particulares, tales como: la denuncia constante de las injusticias cometidas por el gobierno, la denuncia de los asesinatos de lideres y lideresas sociales, la denuncia constante al incumplimiento de los acuerdos de paz por parte del gobierno, la toma de plazas publicas por medio de acciones simbólicas, las rutas populares por los barrios y la enunciación constante de la posibilidad de la vida y la paz por medio de la música, las fotografías, los colores, las puestas en escena y la compartencia.

Por otro lado, el proceso de sistematización que encaré, implicó un ejercicio de levantamiento de la memoria del Carnaval a partir de sus inicios en el año 2016 hasta las acciones del 2018, lo que conllevaba a rescatar las fotografías, videos, noticias sobre sus acciones, narrativas de sus participantes, escritos y actas de los encuentros, pero también, me implicó realizar encuentros con el Carnaval de manera que el proceso de sistematizar sus experiencias se realizara desde la participación colectiva de quienes las habían vivido, todo esto para poder tejer las diversas formas de entender al Carnaval y, de esta manera, condensarlo en un escrito que diera cuenta de los aprendizajes y retos que anteponía el Carnaval en términos de construcción de paz y defensa de la vida. Algunas de las preguntas que guiaron mi proceder en esta sistematización de experiencias fueron:

¿Cómo significan los y las participantes del Carnaval al Carnaval? ¿Qué guía sus acciones? ¿Por qué defienden la paz y la vida? ¿Cuáles son las apuestas pedagógicas de cada una de sus acciones? ¿Qué aprendizajes han quedado de cada una de sus acciones? ¿Qué errores han cometido y cómo los han tratado de superar?

Proceso: 24-0. Lugar: Manizales, Caldas. Año: 2018.

Mi paso por el Carnaval me permitió explorar diversas formas de ejercer el Trabajo Social, una de ellas es el de asumir el rol de tejedor de paces, lo cual implica reconocer que los profesionales del Trabajo Social tenemos la posibilidad de entrelazar por medio de nuestros procesos de intervención en lo social diversas experiencias de construcción de paz, lo cual también implica generar posibilidades de acciones conjuntas entre estas experiencias, reconocer sus historias, encontrar similitudes en sus acciones y hacer de estas fortalezas para reconocer la diversidad de expresiones de paz en los territorios.

El Carnaval me permitió amar la sistematización de experiencias, pues aprendí que a través de ella los y las profesionales del Trabajo Social podemos no solo construir conocimiento a partir de nuestras prácticas, sino, que podemos potenciar las prácticas de organizaciones, colectivos, instituciones o procesos existentes. Sistematizar la experiencia del Carnaval, me permitió comprender que la sistematización de experiencias es una herramienta poderosa al momento de potenciar los procesos de construcción de paz, pues posibilita reconocer los errores que se comenten, los aprendizajes que surgen, los retos que se deben enfrentar y rescatar los conocimientos adquiridos. Sin duda alguna, considero que la sistematización de experiencias debe ser una constante en los procesos de construcción de paz, porque por medio de ella se encuentran respuestas a las necesidades del presente.

Es valioso resaltar que caminar el Carnaval me dio la oportunidad de potenciar mi gusto por el dibujo, porque me di cuenta que por medio de él tengo la posibilidad de expresar indignaciones. En el Carnaval a parte de acompañar el proceso de reactivación y de sistematizar la experiencia, también era el encargado de realizar las invitaciones a los eventos, y acogí esta responsabilidad encarando el reto de hacer de mis dibujos una expresión política. Esto me mostró que podía hacer de mi pasatiempo una extensión más de mi quehacer profesional, lo cual me llevó a hacer de mis dibujos apuestas sociales que expresaran indignaciones y sentimientos de rechazo a las injusticas.

Para conocer más de mis dibujos pueden visitar la siguiente cuenta de Instagram: https://www.instagram.com/maldibujo.col/

A continuación los dibujos que hice en el Carnaval por la Vida y la Paz:

Una de las acciones que más recuerdo del Carnaval fue la Besatón por la Vida, una acción que tuvo como objetivo conmemorar el derecho a la libertad que merecemos las personas que decidimos vivir desde identidades disidentes al hetero-patriarcado, esto por medio de acciones culturales, tales como: expresiones de canto, pancartas, body paint y la libertad de expresar nuestras emociones por medio de besos; sin embargo, este tipo de acciones en Manizales son todo un reto, ya que esta ciudad es muy conservadora, y desde que dimos a conocer la acción recibimos diversidad de ataques, la administración municipal nos negó el uso del espacio publico y nos prohibieron realizar la acción apelando a que este tipo de acciones atentaban contra la familia tradicional y que corrompía a las niñas y los niños, aún así, nosotros no nos dejamos amedrantar y nos tomamos la plaza publica sin permiso y realizamos nuestra acción como la habíamos planeado.

Acción: Besatón por la Vida. Lugar: Torre del Cable, Manizales, Caldas. Año: 2018.

El Trabajo Social tiene mucho que aportar a las acciones colectivas, ya que en muchas de ellas se tiene la tenacidad de enfrentar el orden establecido y de proponer acciones que permitan demostrar las injusticas e inequidades, pero en la mayoría hace falta una mayor organización y mejor planificación de sus ideas, así como también, aprender de sus experticias para potenciar sus acciones y es allí donde considero entra en acción el ejercicio profesional del Trabajo Social en este tipo de manifestaciones sociales.

#5 Primer Encuentro de Narrativas Juveniles en Resistencia – La Merced, Caldas

En el año 2019 el Colectivo Futbol y Pasión me invitó a participar en la organización de un encuentro de juventudes en el municipio de la Merced. Este colectivo pertenece a la Institución Educativa Llanadas, y tiene como objetivo reflexionar las realidades juveniles de las y los jóvenes de esta institución educativa estableciendo como mediador la práctica deportiva del Futbol. La invitación estaba encaminada a hacer parte del equipo organizador del Primer Encuentro de Narrativas Juveniles en Resistencia, dicho equipo lo conformaron una profesional de Psicología, una profesional de Comunicación Social, el Profesor líder del colectivo, el encargado de cultura del municipio y yo como Trabajador Social.

El encuentro se pensó como un evento municipal donde convergieran diferentes apuestas colectivas de jóvenes tanto del municipio de la Merced como de otros del departamento de Caldas, en la agenda del evento había tres tipos de acciones una académica-experiencial, una cultural y finalmente una marcha por las calles del municipio. Al evento asistieron un aproximado de 20 colectivos juveniles con una participación de 200 personas.

El rol del equipo organizador consistió en ayudar a estructurar las acciones del Colectivo Futbol y Pasión, ya que al ser el Colectivo convocante del evento tenía sobre sus hombros la responsabilidad de la logística, así como también, de montar un acto para cada una de las acciones, es decir, tener algo montado para la acción académico-experiencial, la cultural y el de la marcha. Yo me encargué de ayudar a distribuir los deberes y responsabilidades de cada una y uno de los jóvenes del colectivo en el evento, y específicamente me hice cargo de apoyar la realización del acto cultural para lo cual realizamos un performance.

Encuentro: Planificación Primer Encuentro de Narrativas Juveniles en Resistencia. Lugar: La Merced, Caldas. Año: 2019.

La realización del performance implicó todo un proceso de reconocimiento y construcción colectiva de las y los jóvenes que decidieron hacer parte de este acto, esto porque en una lluvia de ideas que realizamos para elegir el tema a tratar en la puesta en escena, ellas y ellos decidieron que querían hablar sobre sus indignaciones, lo cual implicó encontrarnos para reflexionar sobre estas indignaciones y ponerlas a dialogar en miras de construir un solo guion que recogiera todas las perspectivas, en estos encuentros se revivieron momentos difíciles y felices, por lo que en ocasiones lloramos o reímos. Mi labor como Trabajador Social consistió en hacer que el grupo permaneciera activo en su objetivo, lo que me ponía en la tarea de escucharles, motivarlos a crear, mediar en los conflictos que se creaban, ayudar a gestionar recursos y a ayudarlos a montar el performance de acuerdo al guion de construcción colectiva. Al final se logró aprovechar las habilidades de cada joven, por ello unos se encargaron de cantar, de organizar el vestuario, de adecuar el escenario, entre otros deberes. A continuación el performance:

Vídeo: Performance Primer Encuentro de Narrativas Juveniles en Resistencia. Lugar: La Merced, Caldas. Año: 2019.

Este proceso me permitió reafirmar que los y las jóvenes deben ser reconocidos como sujetos políticos y sujetas políticas, lo cual implica permitir que aporten a la construcción de ciudadanía por medio de sus ideas y apuestas de vida. Dejar de ver a los y las jóvenes como seres que no pueden tomar decisiones importantes para la vida en sociedad es fundamental. Considero que gran parte de la labor de las y los profesionales del Trabajo Social en los procesos de intervención con jóvenes está en acompañarlos y acompañarlas en hacer realidad sus sueños, lo que nos pone en el ejercicio de creer en sus ideas y capacidades.

#6 Taller Prevención de Violencias de Género en Jóvenes desarrollado por el Semillero Masculinidades Reflexivas y Cambio Social de la Universidad de Caldas

En mi constante preocupación por hacer parte de procesos comunitarios y académicos que me permitan seguir aportando a la construcción de paz, decidí hacer parte de un semillero de investigación donde se reflexiona y se generan acciones al rededor de las masculinidades no hetero-patriarcales, elegí este semillero porque considero que no es posible construir paz si seguimos reproduciendo acciones que ateten contra las diversas formas de vivir la amplia expresión de la sexualidad, y conté con la suerte de entrar justo cuando se estaba planeado realizar unos talleres con jóvenes de instituciones educativas en el marco de la conmemoración del día de la mujer. El taller tuvo el objetivo de generar en las y los jóvenes una mirada de sospecha hacia las prácticas masculinizadas que en la cotidianidad se viven en contextos como las familias, instituciones educativas, barrios y grupos de amigos.

Mi rol en este proceso consistió en desarrollar la técnica de la línea del reconocimiento, la cual consiste en realizarle un conjunto de preguntas a las y los jóvenes donde ellas y ellos reaccionan con sus cuerpos si están o no de acuerdo con dichas preguntas, un ejemplo de las preguntas que se realizaron es la siguiente: ¿Esta de acuerdo con que las mujeres son más débiles que los hombres? Esta técnica es muy interesante porque permite hacer un ejercicio de reconocimiento sobre las posturas de las y los jóvenes frente a diferentes temas y, además, posibilita que sea un ejercicio divertido logrando captar la atención de ellas y ellos de manera positiva.

Proceso: Taller Prevención de Violencias de Género en Jóvenes. Lugar: Manizales, Caldas. Año: 2020.

En esta experiencia me di cuenta que a las instituciones educativas les hace falta abordar de manera rigurosa en sus procesos educativos asuntos de género, lo cual brinda al Trabajo Social una posibilidad de crear apuestas de intervención socio-educativas que estén encaminadas a potenciar los saberes en este tema, ya que hacer este tipo de procesos es importante porque aportan a la construcción de realidades más equitativas y justas.

#7 Colectivo ComunArte

El Colectivo ComunArte nace en el año 2018, con la organización de algunos jóvenes que participaron del Servicio Social para la Paz. Nace pensado como un espacio de reflexión sobre las necesidades, deberes y derechos de las juventudes secundaristas de Manizales. El Colectivo tiene como objetivo proponer procesos donde el diálogo y la creación colectiva sean posibles, siendo los principales escenarios a cuestionar la escuela y la comunidad (barrios y comunas), pero siempre poniendo como mediador de dichos procesos a las expresiones artísticas. En la Fundación del Colectivo participaron 8 jóvenes, entre los cuales hice parte.

El Colectivo en medio de la Pandemia generada por la Covid-19, comenzó a ver de manera preocupante la situación de encierro de las juventudes, donde se evidenció un recrudecimiento de la violencia hacia ellos y ellas, así como también, una constante imposición de decisiones sobre sus vidas sin consultar sus opiniones y escuchar sus ideas, donde por ejemplo se les impuso estrategias educativas que atentan contra la calidad de sus estudios y estalla la capacidad de responder con los deberes, olvidando construir espacios donde ellos y ellas tengan la oportunidad de desahogarse y expresar sus sentires de acuerdo al contexto. Fue por esto, que decidimos desarrollar el proyecto titulado Narrativas de la Indignación Juvenil: Juntarnos en Tiempos de Emergencia, que tuvo como objetivo:

Posibilitar un escenario virtual de reflexión y creación colectiva a partir de encuentros dialógicos y la expresión artística, donde tengan protagonismo las narrativas de indignación de las y los jóvenes de edades entre los 15 a 17 años, que actualmente se encuentren estudiando en alguna Institución de Educación de la ciudad de Manizales.

Colectivo ComunArte, 2020.

En el proyecto participaron 13 talleristas y un aproximado de 15 jóvenes, se realizaron 13 talleres los cuales estuvieron divididos en dos momentos: en el primer momento, se desarrollaron 10 talleres temáticos donde abordaron temas como Indignación en la vida juvenil, derechos humanos, emociones en tiempos de pandemia, dinámicas familiares, educación, movimiento social juvenil, masculinidades, feminismos, disidencias genero/sexuales y antimilitarismo; el segundo momento, constó de 3 talleres de expresión artística donde se trabajó la narrativa y la poesía, introducción a la expresión gráfica (caligrafía para graffiti) y creación de vídeos. Todas y todos los talleristas que hicieron parte del proyecto fueron profesionales con experiencias significativas en cada tema y su participación fue voluntaria. La metodología de los talleres virtuales se trabajó en encuentros de máximo 1 hora, con herramientas educativas digitales, con apertura al diálogo y a las preguntas problematizadoras, donde la experiencia vivida era el centro del aprendizaje.

Proyecto: 14 encuentros del proyecto Narrativas de la Indignación Juvenil: Juntarnos en Tiempos de Emergencia. Año: 2020.

Este proceso lo he co-coordinado con un equipo de jóvenes que creen en su poder de liderazgo y en la necesidad de hacer posible procesos donde las juventudes puedan reflexionar sus realidades y exponer sus indignaciones. En esta tarea, es importante resaltar la labor de Manuela, la actual líder del Colectivo, quien con amor y pasión a asumido el reto de proponer espacios, como el proyecto de Narrativas Juveniles, en su comunidad, institución educativa y grupos de amigos.

Si desean conocer más del colectivo pueden visitar sus redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/ColComunArte

Instagram: https://www.instagram.com/colectivo_comunarte/

Vídeos: Presentación a los adultos y las adultas responsables de las y los jóvenes del proyecto “Narrativas de la Indignación Juvenil: Juntarnos en Tiempos de Emergencia”. Año: 2020.

En el proyecto, y en general en el Colectivo, mi rol como Trabajador Social es el de acompañar la formación de la subjetividad política de las y los jóvenes que hacen parte, esto implica idear procesos socio-educativos donde ellas y ellos puedan cuestionar sus realidades y proponer alternativas a los contextos de injusticia e inequidad.

Palabras de cierre

Basado en mi experiencia, la praxis de las Trabajadoras y los Trabajadores Sociales en procesos de construcción de paz donde las juventudes son protagonistas debe de ser asumida como una apuesta política en pro dignificar la vida, reconociendo el poder transformador de las y los jóvenes, lo cual implica dejar de creer que son personas que siempre necesitan ser ayudadas y comenzar a confiar en sus talentos, pasiones, ideas y apuestas de vida. Porque el construir ciudadanía también debe involucrar las propuestas de sociedad que las y los jóvenes exigen de acuerdo a sus experiencias. La sociedad no será realmente democrática, y mucho menos construida en paz, si se siguen estableciendo políticas adultocéntricas que dejan de lado las posibilidades de vida digna para las juventudes.

Fuentes consultadas

Colectivo ComunArte. (2020). Documento General del Proyecto Narrativas de la Indignación Juvenil: Juntarnos en Tiempos de Emergencia.

Colombia Aprende. (2017, 29 junio). El servicio social | Colombia Aprende. Colombia Aprende: la red de conocimiento. http://aprende.colombiaaprende.edu.co/es/node/95198

Fundación Centro de Desarrollo Comunitario Seamos Nuestra Tierra. (2020, agosto). Informe de Gestión 2016-2019 (N.o 1). https://www.canva.com/design/DAEBPgM2njA/MyCAkc8l-alNuGNN41-eUA/view?utm_content=DAEBPgM2njA&utm_campaign=designshare&utm_medium=link&utm_source=publishsharelink

Gómez-Martínez, J. S. (2018). Informe final del proceso de práctica en el Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud del Cinde y la Universidad de Manizales.

Gómez-Martínez, J. S. (2019, 21 octubre). Trabajo Social En La Construcción De Paz: Tejidos Desde La Educación Popular. Trabajo Social Aquí y Ahora. https://trabajosocialaquiyahoraonline.wordpress.com/2019/10/21/trabajo-social-en-la-construccion-de-paz-tejidos-desde-la-educacion-popular/

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